
Constituyen un caso especial y tienen como objetivo instruir e inducir a los individuos para que asuman las tareas que la sociedad les fija. En todas las sociedades existe un tipo de movilidad o pasaje. Con ello las personas que pasan de un estado a otro y deben modificar su comportamiento, lo que implica un aprendizaje de nuevos hábitos, nuevos conocimientos y nuevas obligaciones.
Los ritos de pasaje incluyen siempre tres fases consecutivas: separación, transición e incorporación. En la primera los individuos son separados de su grupo; en la segunda viven un tiempo al margen de la sociedad, y finalmente se agregan al nuevo grupo. Los ritos de pubertad y funerarios son los mas comunes. Muchas sociedades primitivas marcan el paso de la infancia a la edad adulta con cierto tipo de actos: comunales, incisiones (circuncisión), que coinciden por lo general con la pubertad fisiológica.
La presencia y carácter de los ritos de pasaje están relacionados con el sistema ecológico y la estructura sociocultural, pero es difícil mostrar con claridad la existencia de conexiones causales entre elementos de la ecología y la estructura social, por un lado, y los ritos de pasajes por otro. Lo que si puede afirmarse es que estos caducan e incitan a los participantes a aceptar los roles que la sociedad les ofrece.