
Hay un antiguo dicho que afirma que la risa engorda. Con esto quiere indicar que la risa es saludable. Sea como fuere, es indudable que la risa nos procura beneficios. Dicho en términos mas generales, predispone nuestra salud y nuestras vidas a la felicidad. Como afirmo un hombre ilustre hace ya mucho tiempo, "cada alegría tiende a elevar el nivel de la vida, y cada dolor tiende a hacerlo descender".
Esto puede demostrarse examinando los diversos actos que el cuerpo ejecuta. Por ejemplo, la dicha vigoriza los latidos del corazón y hace que la respiración sea mas profunda. Si comemos con alegría, rodeados de personas de nuestro agrado y sin que la menos preocupación perturbe nuestra mente, a nuestro estomago acuden en abundancia los jugos digestivos, y sometemos estos a un examen químico, vemos que poseen en gran cantidad los fermentos necesarios para la digestión.
Por el contrario, si nos aflige un pesar, la digestión no se realiza tan bien. Es sabido que cuando las personas se hallan afectadas por un gran dolor moral, su estomago no suele retener los alimentos, o si los retiene no puede digerirlos. Cuando la aflicción es muy grande, llega a ase imposible ingerir ni siquiera sustancias liquidas.
La risa es de por si muy provechosa, pues constituye una serie de ejercicios de los músculos mas importantes del cuerpo que son los que nos hacen respirar. Esta respiración extraordinariamente profunda no solo ejercita los músculos del pecho, sino que también beneficia el corazón. De este modo pasa mas oxigeno a la sangre, la cual, enriquecida gracias a ello, circula por las diversas regiones del cuerpo con mayor rapidez que en circunstancias ordinarias.