
Nuestro planeta no es únicamente la morada del hombre. Si solo nosotros habitásemos el mundo, este estaría casi desierto; habría inmensas extensiones del globo que resultarían innecesarias, ya que existen muchas regiones donde el hombre no puede vivir. Pero de hecho no hay parejas inhabitados. Todas las regiones de la tierra, del mar y del aire están pobladas de seres vivos. Y la vida se distribuye por todas partes sin excepción.
La atribución de este hecho aún sigue en debate, si es mera casualidad o es algo que alguien lo realiza, pero a esa mera casualidad o a ese alguien le llamamos naturaleza la fuerza que distribuye de manera equitativa y equilibrada los recursos para una vida sea periódica eras, o sea constante plancton, aún no sabemos si nuestra especie solo está de moda en este momento, y seremos un archivo existencial, que otra raza u otro ser vivo percibirá como ya extinta. Esta distribución natural no tiene un cronograma pre establecido, al menos no, el que nosotros podamos ver.