
La mayoría de las tesis sostienen que el proceso de formación racial y el mismo origen de este, se debe a la influencia estable de los ambientes donde han vivido los individuos. Así por ejemplo, se cree que nuestra especie, en los primeros tiempos de su aparición sobre la tierra, era escasa en número de individuos y la movilidad de su población muy limitada, o sea, que la adaptación al medio ambiente de tales poblaciones sería muy estable; de ahí que con el tiempo se llegara a producir un cambio anatómico que, a su vez, modifico la combinación genética.
En sus primeras expansiones la especie humana realizo adaptaciones en regiones ecológicamente homogéneas, y esto determino que cada grupo desarrollara características genéticas y morfológicas a la vez visibles y ocultas, influidas por el medio, con lo cual este se convirtió en el factor determinante de adaptaciones selectivas. Tales adaptaciones, por comparación a las que realizaban otros grupos en otros ambientes, provoco diferencias entre ellos.